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Suicidio: visibilizándolo, salvamos vidas

La desesperación por dejar atrás nuestros problemas y nuestro sufrimiento puede llevarnos a pensar en el suicidio como una opción. Hablemos de porqué sucede y cómo evitarlo.

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Suicidio

ÍNDICE

¿Qué es el suicidio?

Según la RAE, el suicidio es un acto en el que una persona puede perjudicar gravemente su vida. Más que un suceso individual, el suicidio es un problema de salud pública. En nuestro país, el suicidio es la primera causa de muerte no natural, seguida de los accidentes (caídas o accidentes de coche), y finalmente los homicidios. 

Cuesta creer esto, ¿verdad? Pues saquemos a la luz los últimos datos que nos proporciona el INE: sólo en España, en el año 2021, acabaron con su vida 4.003 personas. Hablamos de 11 personas al día. Sin contar las muertes que se producen y, que por tabú o suficiente investigación, se acaban achacando a otras causas. A nivel global, 700.000 personas se suicidan al año en el mundo, y no recibimos la suficiente información para detectar y prevenir que esto ocurra.

Seguro que más de una vez hemos oído que esto ocurre ahora porque somos una “generación de cristal” y que antes no ocurría… ¡error! El suicidio siempre ha existido, pero en cierto momento de la historia, la muerte voluntaria comienza a estigmatizarse y penarse. A través de la mitología, se asocia el suicidio con estar desesperado, sentir culpa, avergonzarse o estar loco (400 a.C). Esta idea es aún más reforzada por las religiones, como el cristianismo o el islam, como una forma de control sobre el pueblo, “sobre tu vida no decides tú, sólo Dios”. Esta ideología se mantiene en gran medida hasta la actualidad, puesto que sigue estando poco normalizado hablar de este problema y los mitos que existen sobre él refuerzan que debe seguir sin hacerse (hablamos de ellos un poco más abajo). 

Para comenzar a entender mejor este problema de salud pública tan amplio, crearemos un pequeño diccionario de términos relacionados con el suicidio para que aprendamos a manejar y sepamos cuando sea necesario:

  • Conducta suicida: acto para conseguir conscientemente la muerte.

Ej. Tomarse un bote entero de fármacos.

  • Ideación suicida: pensamientos y planes de suicidarse. 

Ej. “Si me muero todos estarán mejor”, “morirme es la única forma de estar bien”.

  • Intento de suicidio: acto para intentar morir pero que no consigue el objetivo.

Ej. Ahorcarse y ser interrumpido antes de morir.

  • Riesgo de suicidio: posibilidad de que alguien atente contra su vida.

Ej. Haber intentado suicidarse anteriormente. 

  • Gesto/amenaza suicida: expresión verbal o con gestos/comportamientos de que hay intención de matarse.

Ej. “Esta es la última Navidad que pasaré con vosotros”.

Las organizaciones de salud mental están de acuerdo en que el suicidio es prevenible y evitable en la mayoría de los casos, y que, por tanto, promover su prevención es importante para conseguir resultados exitosos y poder ayudar a las personas en este riesgo. Acabar con el tabú nos lleva a la posibilidad de salvar muchas vidas.

Mitos sobre el suicidio

Los mitos son creencias culturalmente aceptadas y poco rebatidas sobre temas que la población general no conoce en profundidad. Los prejuicios hacia el suicidio y las personas que piensan en él, deben ser eliminados para poder ayudarles realmente.

A continuación, se exponen algunos de ellos y la información real que los rebate:

  1. La persona que dice que va a matarse, no lo va a hacer en realidad. 

Lleva a no prestar atención a la persona que está lanzando un grito de ayuda y a invalidarla. La realidad es que de cada 10 personas que se suicidan, 9 manifiestan su idea. Puede expresarse a través de palabras, amenazas, gestos o cambios en su comportamiento. 

  1. Las personas que se suicidan son egoístas.

A menudo, las personas que piensan en su muerte sienten que son una carga para los demás y que al desaparecer, las personas de su alrededor sentirán alivio y estarán mejor.

  1. Las personas que se suicidan son cobardes.

No se trata de hablar de valentía o cobardía, lo que ocurre es que hay un gran sufrimiento. Debemos evitar entrar en este tipo de juicios de valor que hacen sentirse incluso peor a la persona. 

  1. Todo el que se suicida padece depresión.

Aunque toda persona con depresión tiene posibilidades de pensar en el suicidio o tener un intento de suicidio, no todos los que lo hacen presentan este trastorno. Pueden cometer intentos de suicidio personas que padecen esquizofrenia, otros trastornos del estado de ánimo, adicciones como el alcoholismo, etc.

  1. Es mejor no hablar del suicidio, porque sino podemos animar a alguien a hacerlo.

Al contrario, hablar sobre el tema puede dar a la persona la oportunidad de expresar cómo se siente y que no está solo. Puede prevenir el suicidio y además sensibilizar a los demás sobre el tema. Aunque siempre debe hacerse utilizando el lenguaje adecuado según a quién vaya dirigido el mensaje.

  1. Las personas que se suicidan tienen que tener un trastorno mental.

En muchos casos estas personas no presentan un trastorno mental, sino falta de estrategias para afrontar sus emociones desagradables o ciertos eventos de su vida, sensación de infelicidad, desesperanza…

Suicidio

Causas del suicidio. Factores de riesgo

Las personas que intentan suicidarse no lo hacen por egoísmo, sino porque su nivel de sufrimiento es tan alto que la única solución que encuentran para salir de él, es la muerte. Se trata de un problema muy complejo y delicado, que no puede reducirse ni explicarse por una sola causa, sino por la combinación de muchas

Algunos de los factores que pueden predisponer a una persona al suicidio son:

  • Sexo: en mujeres hay mayor presencia de ideas/intentos de suicidio y en hombres mayor número de suicidios consumados.
  • Edad: las edades con mayor índice de ideación e intentos de suicidio son los jóvenes entre 15 y 34 años y las personas mayores de 65.
  • Estado civil: solteros, divorciados y viudos, ya que la soledad es un factor de riesgo importante.
  • Factores familiares: pérdida de seres queridos, bajos ingresos, falta de cohesión familiar, mala comunicación, falta de apoyo, antecedentes de suicidio en la familia
  • Situación laboral: despidos, desempleo, desahucios
  • Profesión: aquellas con un alto nivel de estrés y exigencia o de responsabilidad.
  • Factores psicológicos: impulsividad, agresividad, baja tolerancia a la frustración
  • Hechos vitales estresantes: bullying, maltrato físico/psicológico, abuso sexual
  • Factores psiquiátricos: padecer depresión, trastorno por consumo de sustancias, trastorno bipolar, trastorno de personalidad…
  • Intentos previos: haber realizado un  intento de suicidio anteriormente aumenta las probabilidades de que se repita. 
  • Factores sociales: aislamiento social, amigos con intentos de suicidio, presión social alta

Prevención del suicidio. Factores protectores

Los factores de protección son aquellos que reducen la posibilidad de que una persona cometa un acto suicida. Algunos de estos son:

  • Conexiones familiares fuertes. Será más probable que acuda a su familia ante ciertas dificultades. 
  • Buenas habilidades de comunicación
  • Alta autoestima y confianza en uno mismo.
  • Habilidades para resolver problemas.
  • Creencias religiosas, éstas pueden ser útiles para dejar de contemplar el suicidio como una opción.
  • Acceso restringido a armas y/o artículos letales.
  • Círculo social sólido, amistades profundas, tener apoyo emocional. 
  • Tener relaciones de pareja y/o puestos de trabajo satisfactorios.
  • Hábitos saludables de vida: alimentación, deporte, sueño… 
  • Actitudes y valores positivos: respeto, solidaridad, cooperación, justicia…

Puede que en muchos casos estos factores no estén presentes, pero es importante conocerlos porque muchos de ellos pueden modificarse y conseguir prevenir que la personas se planteen o cometan el suicidio.

Señales para detectar un posible intento de suicidio

A continuación vamos a analizar las posibles señales que podrían indicar que alguien está en riesgo de suicidio, ya que el mayor factor protector es estar atento a las señales para detectar e intervenir:

  1. Hacer amenazas directas de que pretende hacerse daño o acabar con su vida. 
  2. Pensar formas concretas de cometer suicidio; por ejemplo, acumular fármacos.
  3. Expresar que tiene muy presente la muerte en la mente últimamente, por medio de conversaciones, escritos, dibujos, música o sitios web sobre la muerte o el suicidio.
  4. Tener un plan para intentar suicidarse. Cuanto más concreto y meditado sea el plan, mayor es el riesgo de que se lleve a cabo.
  5. Convivir con emociones negativas, como la tristeza o el sentimiento de vacío, gran parte del tiempo. Con comportamientos asociados a esto como: dormir mucho/muy poco, comer mucho/muy poco, desinterés por actividades que antes sí disfrutaba… 
  6. Tener cambios de humor muy bruscos, como pasar muy rápidamente de estar feliz o tranquilo a estar triste.
  7. Descuidar la apariencia o la higiene personal.
  8. Hacer cosas arriesgadas o autodestructivas que antes no hacía, o hacerlas con mucha más frecuencia. 
  9. Regalar pertenencias importantes o significativas.
  10. Crear un testamento repentinamente o poner en orden el seguro de vida.
  11. Despedirse de amigos y seres queridos, ya sea de forma directa o indirecta. Puede expresarse este mensaje incluso en tono de broma, p.e. “vamos a pasarlo bien hoy que mañana no creo que esté aquí”.

Pautas de actuación si piensas en el suicidio

Pactemos juntos un plan de seguridad para que tengas en cuenta si tú mismo te sientes identificado con lo que has leído hasta ahora, o para que compartas con alguien que crees que puede necesitarlo.

Te propongo seguir los siguientes 5 pasos si te encuentras en una situación límite, en la que pienses que no soportas más tus emociones ni los pensamientos sobre el suicidio. Concédete esta oportunidad para ayudarte a ti mismo. 

PASO 1: SEÑALES DE ALERTA
Identifica y escribe qué señales te pueden indicar la aparición de ideas suicidas. Por ejemplo: consumir drogas, perder interés por las cosas que antes sí tenías, tener discusiones constantes… Esto servirá para que te anticipes a la conducta o pensamientos sobre el suicidio, y pidas ayuda.
PASO 2: APOYOS
En caso de tener pensamientos sobre tu propia muerte, ¿con qué personas puedes contactar para contarles lo que te está sucediendo? Lista de familiares, amigos, profesores, terapeutas… 
PASO 3: TELÉFONOS
Escribe los números de teléfono de las personas que has incluido en tu lista de contactos “de emergencia”. Como mínimo deben aparecer entre 3 y 5 personas. De esta forma, si la primera persona de la lista no puede atenderte, podrás llamar a la segunda, y así sucesivamente.
PASO 4: CONTACTAR
Une los 3 pasos anteriores. Después de reconocer las señales de alerta y tener una lista con las personas que son un apoyo al que poder acudir, ponlo en práctica. Cuando tengas una crisis, cuando pienses en el suicidio o en cómo llevarlo a cabo, llama inmediatamente a esa persona. Cuando la llames, habla de forma sincera y expresa todo lo que sientes y lo que te sucede. 
PASO 5: ATENCIÓN 24 HORAS
Ten otro listado con números de servicios de urgencia. Pondrás en práctica esto si los pasos anteriores fallan.

¿Dónde acudir si pienso en el suicidio?

A continuación, pongo a tu disposición estos servicios 24 horas a los que podrás contactar siempre que lo necesites:

Teléfonos

  • 024: Línea de atención a la conducta suicida en España.
  • 717 003 717: Teléfono de la esperanza. 
  • 112: Servicio de emergencias. El Ministerio de Sanidad incluso te invita a acudir al centro de salud más cercano.

Asociaciones

Aplicaciones

  • PREVENSUIC: Aplicación para smartphone destinada a familiares, profesionales y personas en riesgo de suicidio.

Desde el equipo de Combrensión te ofrecemos la posibilidad de comenzar a trabajar y mejorar, desde un espacio seguro y en el que podrás sentirte libre para expresar qué provoca ese sufrimiento. Te acompañaremos en tu proceso de sanación desde el recordatorio constante de que los pensamientos y sentimientos que tienes en relación con el suicidio pueden ser temporales, pero la muerte no. Por favor, pide ayuda.

FUENTES:

Molina, R. T., & Lechuga, E. N. (2003). Factores de riesgo asociados al suicidio e intento de suicidio. Salud uninorte, (17), 19-28.

Nizama Valladolid, M. (2011). Suicidio. Rev. peru. epidemiol.(Online), 1-5.

Pérez Barrero, S. A. (1999). El suicidio, comportamiento y prevención. Revista cubana de medicina general integral, 15(2), 196-217.

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