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Tipos de hambre: ¿cuáles son?

Si te interesa conocer y aprender a identificar los 9 tipos de hambre que los humanos podemos sentir, lee este artículo con detalle.

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Tipos de hambre

ÍNDICE

¿Qué son los tipos de hambre?

Si vamos al grano de la respuesta, los tipos de hambre se refieren a diversas categorías o clasificación de la sensación de sentir hambre. 

Creo que no es necesario que nos centremos en definir qué es el hambre, pues todos la hemos sentido alguna vez. Lo que quizás no hemos sentido, es la diferente sensación del hambre dependiendo de qué la esté originando. Y la consciencia de saber qué sentimos y por qué lo sentimos. Interesante ¿eh?

Sentir hambre o no, es algo mucho más complejo de lo que puede parecer… ¿no te ha pasado nunca eso de querer comer aunque no tengas hambre o aunque haga poco tiempo que has comido? O por ejemplo… ¿nunca has experimentado hambre de repente a raíz de ver, oler o escuchar alguna otra comida? Seguro que sí. 

La realidad es que el hambre no es sólo una única sensación que todos sentimos por igual y en las mismas condiciones. Ni mucho menos. En realidad, el nivel, el tipo y el hecho de tener o no hambre, se va a ver condicionado por muchísimas cosas de tu contexto al completo. Por ejemplo, puede variar dependiendo de como te sientas, que estás haciendo en ese momento, que sensaciones estés recibiendo, del contexto social, etc. 

Los tipos de hambre implican que comer no siempre está impulsado únicamente por la necesidad corporal de nutrientes y energía.

Eso nos da respuesta a muchas de las preguntas que se nos pueden plantear si le damos vueltas a lo de: ¿por qué a veces como sin tener hambre “de verdad”?

Tipos de hambre

 ¿Cuáles son los tipos de hambre y cómo puedo identificarlos?

Para distinguir los tipos de hambre, hay que tener en cuenta que hay dos clasificaciones generales. Por un lado tenemos los 2 tipos de hambre principales, que son el hambre real o fisiológica y el hambre emocional. 

Los 9 tipos de hambre, según Jan Chozen Bays son: hambre visual, táctil, olfativa, bucal, auditiva, estomacal, celular, mental y de corazón.

Aunque hay otro tipo de hambre que, personalmente, también considero importante destacar: el hambre social.

De manera más detallada, a continuación te explico cada tipo de hambre y cómo identificarla fácilmente (es difícil establecer un límite estricto entre ellos, ya que suelen estar interrelacionadas): 

Tipos de Hambre – 1ª clasificación

Hambre fisiológica

Indica la necesidad corporal de recibir nutrientes y energía para funcionar correctamente. Es una sensación física que surge cuando el cuerpo ha utilizado ya el “combustible” previamente ingerido, y necesita más para mantenerse en equilibrio. El hambre fisiológica se origina en el sistema digestivo y se manifiesta a través de síntomas como el estómago gruñendo, la sensación de vacío en el estómago, la debilidad o la falta de concentración. La sensación producida por este hambre, se debe principalmente a la formación de hormonas como la grelina.

Hambre emocional

Es toda aquella sensación de hambre que no esté relacionada con una falta real de nutrientes y energía en el cuerpo. El hambre emocional se refiere a la tendencia de comer como respuesta a las emociones, tanto negativas como positivas. Las personas que experimentan hambre emocional pueden sentir un impulso irresistible de comer cuando se sienten estresadas, felices, ansiosas, aburridas, tristes, solitarias o muy emocionadas.

Por ejemplo, comer en exceso después de una discusión o recurrir a la comida como recompensa después de un día complicado. Este tipo de hambre a menudo, aunque no siempre, resulta en la elección de alimentos poco nutritivos pero muy satisfactorios y placenteros a nivel bucal. 

Tipos de Hambre – 2ª clasificación

Hambre Visual

Aquella sensación de hambre despertada u originada por el hecho de ver un alimento determinado, aunque antes del estímulo ni pensabas en comida. Por ejemplo, ver un anuncio de helados en la TV y apetecerte un helado parecido al que has visto. 

Hambre Táctil

Deseo repentino de comer motivado por la textura del alimento. Por ejemplo, querer comer un pedazo de bizcocho por la textura blandita (tocarla o verla y fijarte precisamente en la textura), o querer comer una pizza al ver el queso fundido estirarse.

Hambre Olfativa

Causada por el olor de los alimentos. Por ejemplo, apetecerte de repente unas palomitas de maíz por pasar cerca del cine y olerlas. 

Hambre Bucal

Hambre relacionada con el deseo de la boca de sentir sensaciones placenteras mediante sabores y texturas diferentes. Por ejemplo, que no te apetezca un yogur sólo, pero si cuando le pones un puñado de muesli o cereales crujientes. 

Hambre Auditiva

Motivada por escuchar la manipulación o la ingesta de ciertos alimentos. Por ejemplo, que quieras comer patatas fritas al escuchar que alguien abre una bolsa. O tener hambre cuando escuchas que algo se cocina y chisporrotea. 

Hambre Estomacal

Se siente cuando el estómago está vacío y se relaciona con el hambre fisiológica. Es típico sentir ruidos en el abdomen e incluso estar mareado, débil o de mal humor. 

Hambre Celular

La sentimos cuando nuestro cuerpo, en concreto las células, tienen algún tipo de carencia nutricional específica. Es una manera de comunicarnos exactamente lo que necesitamos. Este tipo de hambre no es fácil de sentir, ni suele ocurrir a menudo, pero si desarrollas y trabajas bien la capacidad de escucharte, puedes percibirla. Un ejemplo de hambre celular puede ser la apetencia por comer fruta fresca tras una temporada fuera de casa y sin accesibilidad a fruta. Esto estaría ocurriendo por falta de vitamina C a nivel celular, lo cual se traduce en deseo de comer fruta, una de las fuentes más ricas y directas de esta vitamina.

Hambre Mental

Ocurre cuando te apetece comer un determinado alimento porque has aprendido que, supuestamente, es muy saludable. Es un hambre basada en pensamientos y está condicionada por todo lo que leemos y escuchamos sobre alimentación. Por ejemplo, apetecerte siempre nueces en el desayuno porque el médico te dijo que eso era muy saludable. 

Hambre de Corazón o Emocional

Este hambre aparece cuando intentamos llenar un vacío “de corazón” o relacionado más directamente con emociones negativas o incómodas. Se utiliza la comida como una forma de cuidado sin ser conscientes. Por ejemplo, comer cuando tienes un problema con tu familia o te sientes aburrido.  

Hambre Social

Se refiere a la tendencia a comer o sentir hambre en situaciones sociales, como reuniones, celebraciones, fiestas y encuentros. Este tipo de hambre surge debido a la influencia del entorno social y cultural en el que te encuentras, aunque muchas veces puede mezclarse con hambre fisiológica.

Aprender a reconocer los diferentes tipos de hambre puede ser beneficioso por varias razones, pero principalmente para ayudarte a desarrollar una relación más saludable con la comida, entender mejor a tu cuerpo y tomar decisiones conscientes sobre tu alimentación y bienestar tanto físico como mental. 

¿Para qué sirve aprender a identificar los tipos de hambre?

A continuación, te enumero una serie de funciones beneficiosas que puedes ganar si aprendes a reconocer qué tipos de hambres vas sintiendo: 

  1. Aumento de la consciencia alimentaria y mejora de la salud integral:  al estar más conectado con tus deseos y necesidades reales, puedes tomar decisiones por ti mismo sobre cuándo, qué y cuánto comer, en lugar de comer automáticamente o impulsivamente, sin conocer el motivo de esos deseos. Muchas veces los podemos satisfacer y otras muchas no, pero la clave va a ser que esa decisión se tome desde la autoconciencia y el autocuidado. 
  2. Mejora del manejo de emociones: identificar el hambre emocional te ayuda a conectar con las emociones que te la están originando. Así, puedes aprender mejor qué sientes y desarrollar estrategias alternativas para lidiar con el estrés, la ansiedad u otras emociones, sin recurrir a la comida como única herramienta.
  3. Reducción de la culpa y la vergüenza: comprender que hay más razones para comer que simplemente el hambre fisiológica puede ayudarte a reducir la culpa o la vergüenza asociadas con ciertos comportamientos alimenticios.
  4. Satisfacción: reconocer las diferentes formas de hambre puede ayudarte a disfrutar más de tus comidas, evitar la sobrealimentación o la culpa y la restricción, ambas situaciones causadas muchas veces por el desconocimiento de las necesidades y funcionamiento corporal y psicológico.

Identificar los tipos de hambre te brinda herramientas para tomar decisiones más conscientes y empoderadas sobre tu alimentación y bienestar en general.

Aprender sobre ti mismo en cuanto a la alimentación y el funcionamiento real de las sensaciones de hambre, te permite abordar tus necesidades físicas y emocionales de una mejor manera y desarrollar una relación más saludable y positiva con la comida.

FUENTES:

Albers S. Mindfulness y Alimentación: cómo relacionarse con la comida de manera equilibrada. Barcelona: Zenith; 2019.

Bays JCH. Comer Atentos: Guía para redescubrir una relación sana con los alimentos. Barcelona: Ed. Kairós; 2018.

García Campayo J, Morillo H, López-Montoyo A, Demarzo M. Mindful Eating: el sabor de la atención. Barcelona: Siglantana; 2017.

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